No me canso de decir estupideces.
Tome una almohada y hundí la cabeza en ella.Extrañaba todo de él.
Independientemente de lo que éramos o ya no, fuimos y habíamos sido inseparables, éramos una pareja, éramos amigos, éramos una equipo.
Me dirigí a cambiarme la blusa que me había puesto y de la cual estaba fastidiada, tome la primera que encontré y ahí estaba de nuevo una playera que me regalo de su viaje. Quería vomitar
No podía dar un paso en mi casa sin que las cosas llevarán escritas su nombre. Me lo gritaban y los recibía como puñetazos en la cara.
Me volví a la cama acostándome de lado ¿Qué nos había pasado? ¿Acaso fue el tiempo o la costumbre? Habíamos sido perfectos. No se necesitaba ni fuerzas para revivir los momentos en los que nos dedicamos canciones,en los que me cantaba, en que me enseñaba sus nuevos trucos con los balones o alguna cosa nueva que habia aprendido.
Para revivir las comidas compartidas, su horrible sonrisa que amaba y sus malos chistes que siempre me hacían reír
No había pasado nada de tiempo desde que acostados en su cama metía sus manos en mi cabello y las bajaba por las puntas del mismo, mientras me acariciaba poco a poco las mejillas al mismo tiempo que me veía fijamente y me incitaba con esos ojos pequeños y brillantes
Y cuando nos besábamos, vaya, podía hacerlo todo el tiempo. Era dulce y sutil. Nuestros labios apenas se despegaban. Besaba tan delicado, tan rico, sus labios apenas se presionaban con los míos. Encajábamos. Sólo eso. Fue sólo ayer cuando pasaba sus manos por mi cara pasando por mis cejas y como era su costumbre metía su dedo índice en mi nariz para molestar.
Había sido ayer, ¿o hacia ya un año?
Era ayer cuando mis pies fríos buscaban sus pantorrillas calientes debajo de las cobijas por las noches.
Cuando mas de dos veces a la semana gritaba en su ventana a las siete de la mañana que me aventara las llaves.
Cuando pasabamos tardes y noches acostados hablando de cosas que solo a el y a mi nos entretenian.
Cuando veiamos el mundo de la misma manera y nos confiabamos tantas cosas.
Para, Yu. Por favor para. Una vez más ahogada en pensamientos. Habían pasado ya meses o un año no sé bien ,de no poder sobre ponerme de él. Vaya que estaba jodida. ¿Pensará en mi alguna vez?
Me pare de la cama y me dirigí al baño. Abrí la llave del lavabo esperando unos segundos a que se juntara un poco de agua entre mis dos palmas. Me eche agua en la cara. Una vez más. Una vez más. Siempre habrá días como estos,Te sobrepondrás, como siempre, pensé
No sabía como sentirme. No sabía lo que sentía.
volví al cuarto y encontré el cuadernillo del que tanto le he hablado, del que cada día me convenzo que nunca se lo enseñare hasta que quiera joderle la vida,en el buen sentido, lo abrí en una pagina donde le había escrito una carta, de las mas sinceras, de las que te dan cachetadas mientras las lees, de las que parecen sutiles despedidas, y es que a decir verdad el final se veía venir desde tiempo atrás.
Pensé en darle aquel cuadernillo y me emocioné, vaya que me emocione, lo vi como mi ultima salida al pensar que si el algún día lo lee, regrese y por alguna razón quiera estar conmigo tanto como yo con él.
Empecé a leer, se me erizo la piel por completo.
Es como transportarte al momento en que escribes y se te vienen todos los sentimientos que sentiste en ese instante.
"Hoy no quiero echarte en cara nada aunque haya mucho que reclamar no quiero pelear. Tampoco quiero hablarte de amor y mucho menos de lo loca que estoy. Tampoco pienso sacar la parte más cursi de mi. Sólo quiero contarte que me encanta columpiarme, que estoy aprendiendo ingles y un poco de matemáticas Que mejore mi ortografía y mis calificaciones han mejorado.Que me paro mas temprano y me acuesto más tarde. Que tengo una crisis de existencia y que de los 19 años que tengo de vida y 10 de conciencia, 9 han sido una búsqueda de lo que soy.
Que te agradezco que el día que te diste cuenta del desorden que soy no me quisiste menos. Que odio las mañanas en mi casa y que amo mi nuevo par de tenis. Que siempre se me olvidan las cosas y que estoy intentando ser un poco más detallista.
Que me gustan los dulces picosos, manejar de noche y lo mucho que disfrutaba la vida a la altura de tu hombro agarrados de la mano.
Que disfrutaba ver tus ojos, tomar pan con leche en tu cama y que le he cojido el gusto a la escuela. Que no soporto a “mis amigas” y que tampoco disfruto estar sola.
Que quise aplastar tu cara porque a veces me dabas ansias. Que me encanta jugar como loca, correr y gritar. Quiero que sepas que si estoy loca, que no puedo dejar de pensar en la muerte pero que se escucha mejor lo loca que estoy por ti, por lo loca que me dejaste, que por estar sola, entonces, te uso de pretexto.
Que sigo sin cumplir lo que digo. Que el tiempo no es el mejor doctor y que lo que te mata no te hace más fuerte. Que se me hizo vició fumar o al menos eso dicen mis amigos
Que me arrepiento de muchas cosas y no me gusta en lo que me he convertido. Que me gustaba la cara de enojado que haces cuando toco tu ombligo y los gestos cuando mordía tu oreja. Que me encantaba sentarme en tus piernas pero prefiero aferrarme a tu espalda. Que de mis vicios favoritos estaba caminar del meñique por las calles y caminar sobre las hojas secas. Que cuando manejo siempre caigo en todos los hoyos y que mi contraseña sigue siendo tu cumpleaños. Que tengo que usar mis lentes casi todos los días porque ya no veo nada de lejos.
Que no hay un solo día en que algo no me recuerde a ti. Que me sigue sin gustar mi cuerpo. Que ahora muchas cosas me hacen llorar y que por fin estoy ahorrando para mi curso de fotografía. Que deje de tomar fotos a blanco y negro el día que te perdí y que todos merecemos una segunda oportunidad. Que esta alergia no me deja vivir al igual que tu recuerdo. Que no he podido escoger que hacer con mi vida y que ahora le tengo miedo a unas calles cerca de esta casa. Que cada vez veo más pobreza y me duele algo en el pecho. Que no le tengo miedo a tener cáncer y tampoco a morir..
Que cada vez se me hace más injusto el mundo y más difícil combatirlo. Que quiero apadrinar a cuánto niño veo en la calle y que le sigo teniendo miedo a la oscuridad. Que cada vez tengo menos historias para contarle a nuestros hijos. Que me hago la fuerte y trato de hacer cosas nuevas. Que extraño que te cueles en la cama en las mañanas y me dejes poner mis pies fríos abajo de ti. Que sentía seguridad al caminar a tu lado y dejaba de fingirla como ahora. Que me encanta el café de tus ojos y el cinturón de Orión que tienes con lunares en la espalda. Que extraño que me digas “mi Yumi” y me agarres fuerte de la cintura para no arrimar nada.
Y no sabes la tortura que es que no me puedas contestar con una mirada cuando te digo “te amo”. Que sigo teniendo echo un desastre el cabello y sigo estornudando con sonidos raros.Que me duelen los pies por las noches al igual que la conciencia. Que me encantaba subir mis piernas en las tuyas mientras estábamos en las mañanas acostados. Que me digas que me quite toda la ropa que traía porque estaba fría con el mero pretexto de tenerme como querías. Que te sigo stalkeando aunque me hayas borrado de todas las redes sociales Que se me sigue olvidando en que día vivo y si estas lejos eso es mejor para mi. Que aún después de estos años que llevo conociéndote y estos en los que ya no, aún no sé que sigue. Aún no."
Ya había olvidado que día era, otra vez,para cuando terminé la carta sin mencionar las lágrimas que había derramado.
Él es la clase de chico que marco mi vida.
Independientemente de lo que éramos o ya no, fuimos y habíamos sido inseparables, éramos una pareja, éramos amigos, éramos una equipo.
Me dirigí a cambiarme la blusa que me había puesto y de la cual estaba fastidiada, tome la primera que encontré y ahí estaba de nuevo una playera que me regalo de su viaje. Quería vomitar
No podía dar un paso en mi casa sin que las cosas llevarán escritas su nombre. Me lo gritaban y los recibía como puñetazos en la cara.
Me volví a la cama acostándome de lado ¿Qué nos había pasado? ¿Acaso fue el tiempo o la costumbre? Habíamos sido perfectos. No se necesitaba ni fuerzas para revivir los momentos en los que nos dedicamos canciones,en los que me cantaba, en que me enseñaba sus nuevos trucos con los balones o alguna cosa nueva que habia aprendido.
Para revivir las comidas compartidas, su horrible sonrisa que amaba y sus malos chistes que siempre me hacían reír
No había pasado nada de tiempo desde que acostados en su cama metía sus manos en mi cabello y las bajaba por las puntas del mismo, mientras me acariciaba poco a poco las mejillas al mismo tiempo que me veía fijamente y me incitaba con esos ojos pequeños y brillantes
Y cuando nos besábamos, vaya, podía hacerlo todo el tiempo. Era dulce y sutil. Nuestros labios apenas se despegaban. Besaba tan delicado, tan rico, sus labios apenas se presionaban con los míos. Encajábamos. Sólo eso. Fue sólo ayer cuando pasaba sus manos por mi cara pasando por mis cejas y como era su costumbre metía su dedo índice en mi nariz para molestar.
Había sido ayer, ¿o hacia ya un año?
Era ayer cuando mis pies fríos buscaban sus pantorrillas calientes debajo de las cobijas por las noches.
Cuando mas de dos veces a la semana gritaba en su ventana a las siete de la mañana que me aventara las llaves.
Cuando pasabamos tardes y noches acostados hablando de cosas que solo a el y a mi nos entretenian.
Cuando veiamos el mundo de la misma manera y nos confiabamos tantas cosas.
Para, Yu. Por favor para. Una vez más ahogada en pensamientos. Habían pasado ya meses o un año no sé bien ,de no poder sobre ponerme de él. Vaya que estaba jodida. ¿Pensará en mi alguna vez?
Me pare de la cama y me dirigí al baño. Abrí la llave del lavabo esperando unos segundos a que se juntara un poco de agua entre mis dos palmas. Me eche agua en la cara. Una vez más. Una vez más. Siempre habrá días como estos,Te sobrepondrás, como siempre, pensé
No sabía como sentirme. No sabía lo que sentía.
volví al cuarto y encontré el cuadernillo del que tanto le he hablado, del que cada día me convenzo que nunca se lo enseñare hasta que quiera joderle la vida,en el buen sentido, lo abrí en una pagina donde le había escrito una carta, de las mas sinceras, de las que te dan cachetadas mientras las lees, de las que parecen sutiles despedidas, y es que a decir verdad el final se veía venir desde tiempo atrás.
Pensé en darle aquel cuadernillo y me emocioné, vaya que me emocione, lo vi como mi ultima salida al pensar que si el algún día lo lee, regrese y por alguna razón quiera estar conmigo tanto como yo con él.
Empecé a leer, se me erizo la piel por completo.
Es como transportarte al momento en que escribes y se te vienen todos los sentimientos que sentiste en ese instante.
"Hoy no quiero echarte en cara nada aunque haya mucho que reclamar no quiero pelear. Tampoco quiero hablarte de amor y mucho menos de lo loca que estoy. Tampoco pienso sacar la parte más cursi de mi. Sólo quiero contarte que me encanta columpiarme, que estoy aprendiendo ingles y un poco de matemáticas Que mejore mi ortografía y mis calificaciones han mejorado.Que me paro mas temprano y me acuesto más tarde. Que tengo una crisis de existencia y que de los 19 años que tengo de vida y 10 de conciencia, 9 han sido una búsqueda de lo que soy.
Que te agradezco que el día que te diste cuenta del desorden que soy no me quisiste menos. Que odio las mañanas en mi casa y que amo mi nuevo par de tenis. Que siempre se me olvidan las cosas y que estoy intentando ser un poco más detallista.
Que me gustan los dulces picosos, manejar de noche y lo mucho que disfrutaba la vida a la altura de tu hombro agarrados de la mano.
Que disfrutaba ver tus ojos, tomar pan con leche en tu cama y que le he cojido el gusto a la escuela. Que no soporto a “mis amigas” y que tampoco disfruto estar sola.
Que quise aplastar tu cara porque a veces me dabas ansias. Que me encanta jugar como loca, correr y gritar. Quiero que sepas que si estoy loca, que no puedo dejar de pensar en la muerte pero que se escucha mejor lo loca que estoy por ti, por lo loca que me dejaste, que por estar sola, entonces, te uso de pretexto.
Que sigo sin cumplir lo que digo. Que el tiempo no es el mejor doctor y que lo que te mata no te hace más fuerte. Que se me hizo vició fumar o al menos eso dicen mis amigos
Que me arrepiento de muchas cosas y no me gusta en lo que me he convertido. Que me gustaba la cara de enojado que haces cuando toco tu ombligo y los gestos cuando mordía tu oreja. Que me encantaba sentarme en tus piernas pero prefiero aferrarme a tu espalda. Que de mis vicios favoritos estaba caminar del meñique por las calles y caminar sobre las hojas secas. Que cuando manejo siempre caigo en todos los hoyos y que mi contraseña sigue siendo tu cumpleaños. Que tengo que usar mis lentes casi todos los días porque ya no veo nada de lejos.
Que no hay un solo día en que algo no me recuerde a ti. Que me sigue sin gustar mi cuerpo. Que ahora muchas cosas me hacen llorar y que por fin estoy ahorrando para mi curso de fotografía. Que deje de tomar fotos a blanco y negro el día que te perdí y que todos merecemos una segunda oportunidad. Que esta alergia no me deja vivir al igual que tu recuerdo. Que no he podido escoger que hacer con mi vida y que ahora le tengo miedo a unas calles cerca de esta casa. Que cada vez veo más pobreza y me duele algo en el pecho. Que no le tengo miedo a tener cáncer y tampoco a morir..
Que cada vez se me hace más injusto el mundo y más difícil combatirlo. Que quiero apadrinar a cuánto niño veo en la calle y que le sigo teniendo miedo a la oscuridad. Que cada vez tengo menos historias para contarle a nuestros hijos. Que me hago la fuerte y trato de hacer cosas nuevas. Que extraño que te cueles en la cama en las mañanas y me dejes poner mis pies fríos abajo de ti. Que sentía seguridad al caminar a tu lado y dejaba de fingirla como ahora. Que me encanta el café de tus ojos y el cinturón de Orión que tienes con lunares en la espalda. Que extraño que me digas “mi Yumi” y me agarres fuerte de la cintura para no arrimar nada.
Y no sabes la tortura que es que no me puedas contestar con una mirada cuando te digo “te amo”. Que sigo teniendo echo un desastre el cabello y sigo estornudando con sonidos raros.Que me duelen los pies por las noches al igual que la conciencia. Que me encantaba subir mis piernas en las tuyas mientras estábamos en las mañanas acostados. Que me digas que me quite toda la ropa que traía porque estaba fría con el mero pretexto de tenerme como querías. Que te sigo stalkeando aunque me hayas borrado de todas las redes sociales Que se me sigue olvidando en que día vivo y si estas lejos eso es mejor para mi. Que aún después de estos años que llevo conociéndote y estos en los que ya no, aún no sé que sigue. Aún no."
Ya había olvidado que día era, otra vez,para cuando terminé la carta sin mencionar las lágrimas que había derramado.
Él es la clase de chico que marco mi vida.
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